El traslado de la embajada de EE.UU. a Jesusalén se dio en medio de un baño de sangre

Por la represión de las fuerzas israelíes murieron 41 palestinos en tanto que dos mil personas resultaron heridas.

La represión del Ejército israelí contra palestinos que protestaban por el traslado de la embajada estadounidense a Jerusalén, al cumplirse 70 años de la creación del Estado de Israel, desató una masacre hoy en la frontera de Gaza que dejó un saldo de al menos 41 muertos y casi dos mil heridos, en la jornada más sangrienta desde que se inició la ola de movilizaciones masivas, el pasado 30 de marzo.
El balance de víctimas aún provisorio y que no tiene precedentes desde la operación “Filo Protector” lanzada por Israel en Gaza en 2014, se produce luego de que decenas de miles de gazatíes lanzaran piedras y neumáticos ardiendo en más de una docena de puntos de la valla de separación, en protesta por el traslado de la delegación diplomática estadounidense.
Mientras ardía la frontera se oficializó el controvertido traslado a Jerusalén en una ceremonia que fue encabezada por el embajador de Estados Unidos en Israel, David Friedman, y contó con la presencia del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, la hija del mandatario estadounidense Ivanka Trump, y el subsecretario de Estado norteamericano John Sullivan, entre otros funcionarios.
La ceremonia incluyó la proyección de un video con un saludos del presidente estadounidense Donald Trump, que utilizó su cuenta de la red social Twitter para afirmar: “Gran día para Israel. ¡Felicitaciones!”.
El traslado de la Embajada coincide con el 70º aniversario de la creación del Estado hebreo, y con la víspera del Día de la Nakba o “catástrofe” en árabe, en el que los palestinos recuerdan siete décadas de exilio y de pérdida de territorios.
En la ciudad de Gaza una huelga masiva paralizó el enclave, que amaneció con las escuelas, universidades, bancos, tiendas, instituciones públicas cerradas y escaso tránsito en vísperas de la Nakba y de la Marcha del Retorno, que reclama el derecho de los refugiados a volver a sus hogares.
El Ministerio de Salud de Gaza precisó que los heridos fueron derivados a centros asistenciales por diversas causas, entre ellas munición real, balas de goma e inhalación de gases lacrimógenos.

Mientras ardía la protesta en las calles, el Ejército israelí atacó lo que denominó cinco “objetivos terroristas” en una zona de entrenamiento militar del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas), en el norte de la franja de Gaza, informaron fuentes militares. “El ataque fue llevado a cabo en respuesta a los actos violentos de las últimas horas llevados a cabo por Hamas a lo largo de la valla de seguridad”, señaló en un comunicado el Ejército, que previamente había informado sobre otro ataque a dos posiciones militares de Hamas, también en el norte de Gaza, en respuesta a disparos contra fuerzas israelíes en la zona, aseguró el Ejército.

REPERCUSIÓN EN EL MUNDO
La represión gatilló una catarata de reacciones internacionales, una de ella la de Turquía, que calificó de “masacre” la respuesta israelí y acusó a Estados Unidos de tener tanta responsabilidad en ello como Israel. Así lo señaló el portavoz del gobierno turco, Bekir Bozdag, quien agregó que Ankara nunca reconocerá el traslado de la embajada, en un comunicado transmitido por la cadena turca NTV.
En tanto, el Comité de la ONU para la Prevención de la Discriminación Racial emitió hoy una declaración urgente en la que pide al gobierno de Israel que cese “el uso desproporcionado de la fuerza” contra los palestinos que participan en la “Gran Marcha de Retorno” de Gaza. El Comité exhortó a Israel a abstenerse de “cualquier acto que provoque más víctimas” y que permita que los palestinos heridos reciban atención médica.
Por su parte Francia, a través de su canciller, Jean-Yves Le Drian, pidió hoy a Tel Aviv que haga un “uso de la fuerza estrictamente proporcional” y recordó el derecho de los palestinos a manifestarse pacíficamente y pidió “al conjunto de actores para que demuestren responsabilidad para evitar un nuevo enfrentamiento”.
Desde el inicio de esta ola de protestas el 30 de marzo, que culmina mañana con la “Gran Marcha” en la frontera gazatí, murieron 90 personas y más de diez mil resultaron heridas.