“Totó” Riina: La muerte del último capo mafia

Nacido en Sicilia, Riina murió en prisión a los 87 años. Estaba acusado por más de 150 homicidios.

El ex jefe de la mafia siciliana Salvatore “Totó” Riina murió hoy a los 87 años en un hospital del norte de Italia donde cumplía múltiples cadenas perpetuas por el asesinato de unas 150 personas, incluidos fiscales y jueces, que perseguían a la Cosa Nostra.

El Ministerio de Justicia italiano dijo que Riina, nacido en Corleone, Sicilia, en 1930, falleció a las 3.37 hora local en el pabellón para detenidos de un hospital de Parma. Uno de los mafiosos más poderosos de la historia estaba en coma farmacológico desde hacía algunos días, tras dos operaciones a las que había sometido por una enfermedad que sufría hace tiempo, informaron autoridades.

“Totó” estaba acusado de la muerte de unas cien personas en distintos hechos, incluidos los atentados que terminaron con el asesinato de los jueces antimafia Giovanni Falcone y Paolo Borselino, en 1992.

“La condena de la Iglesia a la mafia es clarísima. A la luz de esta posición, hay que excluir funerales públicos para Riina”, dijo el portavoz de la Conferencia Episcopal Italiana, monseñor Ivan Maffeis, a la cadena pública italiana Rai.
Esta semana, el ministro de Justicia italiano, Andrea Orlando, había permitido que su familia lo visitara ayer, el día de su cumpleaños, en el área especial para detenidos de la estructura sanitaria por el agravamiento que había tenido su salud.

“El Estado, en todas las ocasiones, debe marcar sus diferencias y distancias con la mafia y no debe subestimar el peligro que aún representa el crimen organizado”, dijo hoy Orlando, destacando que Riina “tuvo asistencia sanitaria hasta el último momento”.

La presidenta de la comisión parlamentaria antimafia, Rosy Bindi, aseguró que esta muerte “no es el fin de la mafia”. “Totó Riina ha sido el jefe sin discusión y el más sanguinario de la Cosa Nostra. Esa mafia había sido ya derrotada antes de su muerte, gracias al duro empeño de las instituciones y el sacrificio de tantos hombres valientes y justos”, dijo.

Riina, “jefe de los jefes” de la famosa mafia del sur italiano, cumplía una pena de 26 cadenas perpetuas, la primera por un delito cometido en su Corleone natal en los años 50.

El nombre de la ciudad fue luego aplicado al personaje principal de la novela “El Padrino”, de Mario Puzo, de la que se hizo una famosa adaptación cinematográfica y que fue escrita antes de que Riina ascendiera en las filas de la mafia. Aun en la cárcel, era considerado “capo dei capi” de la mafia y estaba todavía imputado en un proceso que investigaba las relaciones mafia-Estado, pero por su salud seguía las audiencias por videoconferencia.

A los 18 años tuvo su “bautismo criminal” con el asesinato de un joven de su edad durante una pelea y fue encarcelado por primera vez. Entonces inició su actividad mafiosa bajo el amparo del entonces líder Luciano Liggio. En 1969 pasó a la clandestinidad luego de que el Estado le ordenara abandonar Sicilia tras cumplir su primer condena de cinco años de prisión por asociación mafiosa.
Durante las décadas que estuvo prófugo, la única foto suya en poder de la policía y las fuerzas de seguridad que lo buscaban había sido sacada hacía más de 30 años.

Durante estos años, acumuló acusaciones y condenas por delitos vinculados a tráfico de drogas, especulación inmobiliaria y apuestas, además de una de serie de asesinatos, por los que recibió su primera condena a cadena perpetua en 1987 en un juicio en ausencia. Entre las muertes que se le imputan directa o indirectamente figura la de Piersanti Mattarella, entonces presidente de la región siciliana y hermano del actual presidente italiano Sergio, en 1980.

Riina fue encarcelado el 15 de enero de 1993 acusado de los homicidios de Falcone y Borsellino, luego de que la policía lo ubicara ese mismo día y bloqueara su vehículo en una calle de Palermo, Sicilia.

“Que la piedad no nos haga olvidar el dolor y la sangre derramada. Riina inició en Corleone en los años 70 una guerra interna en la mafia para conquistar el dominio absoluto, una secuencia de homicidios que ensangretaron a Palermo y Sicilia por años”, escribió en Facebook el presidente del Senado Pietro Grasso, ex juez antimafia. “Una vez que se volvió ‘capo’, su furia se volvió contra los periodistas, magistrados y políticos de Sicilia, sobre las fuerzas del orden, sobre ciudadanos inocentes, personas con coraje, sentido del Estado y determinación”, lamentó Grasso.

María Falcone, hermana del juez Giovanni, asesinado en mayo de 1992 bajo órdenes de Riina, aseveró que no podrá “perdonar” al “capo de los capos mafiosos” “Como me enseña mi religión, hubiera podido concederle el perdón si se hubiese arrepentido, pero no llegó ningún signo de redención de su parte”, afirmó. El único sobreviviente del atentado que mató a Falcone, Giuseppe Costanza, planteó que “mientras menos se hable de él es mejor. Dejemos su figura en un rincón. No merece otra cosa por lo que fue y lo que ha hecho. Y que se vaya en silencio con todos sus secretos”, aseveró.

LA CAPTURA DEL PADRINO EN 1993

https://www.youtube.com/watch?v=-15iLOHwrCU

(Con información de Télam)