Un informe muestra que hay poco conocimiento sobre el Síndrome de Down

Un relevamieto efectuado por Asdra y la Universidad Abierta Interamericana se difundió por el Día Mundial de las Personas con esta discapacidad, que se celebra hoy.

Una de cada dos personas ignora que puede tener un hijo con Síndrome de Down y sólo atribuye esta posibilidad a un problema genético o a una enfermedad de los padres lo cual muestra “la poca o casi nula información que hay en la sociedad” sobre esta discapacidad, aseguró Marcelo Varela, vicepresidente de la Asociación Síndrome de Down de la República Argentina (Asdra).

El relevamieto efectuado por Asdra y la Universidad Abierta Interamericana se difundió con vistas al Día Mundial de las Personas con esta discapacidad que se celebra este martes.

Varela explicó que estos datos “son muy importantes porque no hay estadísticas oficiales respecto del Síndrome de Down o de la discapacidad intelectual”.

“Este desconocimiento se debe a la falta de información que tiene la población. Pensar que en el 2017, la mitad de la sociedad piense que el Síndrome de Down sea algo genético, da cuenta de lo mucho que nos falta trabajar”, sentenció Varela, padre de Franco un niño de 15 años con ese síndrome.

Asimismo aseguró que “de haber más información podría abordarse esta temática desde otro lugar y lograr una verdadera inclusión” y apuntó a “la falta de políticas públicas del estado de turno”.

“Esto va más allá de cualquier partido político, el Estado tiene una deuda respecto de las personas con discapacidad intelectual, no hay políticas públicas que difundan cómo es la vida de una persona con síndrome de down”, señaló Varela.

Y agregó: “Aunque sabemos que no es todo color de rosa, cuando después de un control prenatal se confirma este síndrome los profesionales explican los riesgos que puede tener ese bebé o todos las carencias que va a tener a lo largo de su vida, sin embargo no se hace hincapié en las cosas que si va a poder hacer y en cómo es fundamental la presencia y contención de los padres en esos niños”.

“La esperanza de vida de una persona con discapacidad intelectual es de 60 años, lo que significa que lo más probable es que sobrevivan a sus padres por lo que es indispensable fomentar su autonomía para que puedan manejarse solos y es ahí donde tenemos que fomentar la inclusión”, aseguró.

La encuesta fue realizada entre 700 personas del área metropolitana entre septiembre y noviembre de 2016.

(Télam)