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Terremoto en el Valhalla: Ryan Hurst abandona ‘God of War’ tras una grave lesión y Prime Video reinicia el rodaje
La rotura de bíceps del actor obliga a Sony y Amazon a descartar los episodios ya filmados, buscar un nuevo Kratos a toda prisa y reajustar los costes de una producción millonaria.
Lo que iba a ser la gran apuesta fantástica de Prime Video acaba de sufrir un impacto directo en el corazón del proyecto. Ryan Hurst, el elegido para encarnar al icónico Kratos en la adaptación live-action de God of War, ha quedado fuera de la serie tras sufrir una grave rotura de bíceps en pleno rodaje. El desafortunado accidente ha forzado a Sony Pictures Television y Amazon MGM Studios a congelar la producción en Vancouver, abriendo una crisis de casting a contrarreloj y haciendo saltar por los aires el cuidadoso calendario de estrenos que la plataforma manejaba con miras a 2027.
Una lesión a traición y el dilema del ‘reset’ absoluto
El incidente se produjo durante el ensayo de una secuencia de acción física de alta intensidad. Las pruebas médicas posteriores confirmaron la peor noticia: un desgarro muscular severo que requirió cirugía inmediata y que mantendrá a Hurst alejado de los platós entre seis meses y un año para recuperar el tono físico que exige el Fantasma de Esparta. Con las ventanas de distribución apretando y el margen financiero al límite, las productoras tomaron la dura decisión de sustituir al actor, priorizando su salud pero imposibilitadas de pausar la maquinaria durante tanto tiempo.
El verdadero dolor de cabeza es logístico y económico: Hurst ya había completado el rodaje de cuatro episodios, fruto de meses de preparación y un aumento de 18 kilos de masa muscular. Todo ese material irá directamente a la papelera. Mantener lo grabado era inviable, no solo por el cambio de protagonista, sino por el factor del tiempo en el joven Callum Vinson (Atreus), cuyo crecimiento físico amenaza la continuidad visual entre las escenas antiguas y las nuevas. ¿La solución de Amazon? Borrón y cuenta nueva: se rodará todo desde cero.
Reajuste de costes y efecto dominó en un reparto estelar
El despido forzoso de Hurst no solo deja huérfano el papel principal, sino que dispara los presupuestos y descuadra las agendas de un elenco de auténtico lujo que incluye a Mandy Patinkin, Ed Skrein, Max Parker, Ólafur Darri Ólafsson, Teresa Palmer, Alastair Duncan, Danny Woodburn y Jeff Gulka. El plan original de filmar dos temporadas del tirón para optimizar costes y congelar la brecha de edad de Atreus queda ahora mismo en revisión.
A pesar de las turbulencias, el equipo liderado por el showrunner Ronald D. Moore y el director Frederick E.O. Toye no quiere perder el tiempo. La hoja de ruta pasa por arrancar la preproducción con el nuevo actor a mediados de agosto y volver a encender las cámaras en octubre. Todo dependerá de la agilidad del equipo de casting para encontrar un actor con la presencia física y el músculo dramático que requiere el dios de la guerra. Mientras tanto, el silencio oficial de Prime Video no hace más que alimentar la incertidumbre de la comunidad gamer.
Un precedente peligroso en la era de los ‘blockbusters’ televisivos
Aunque los parones por accidentes en el set son poco frecuentes, la industria guarda recuerdos amargos de casos similares, como la salida de Winston Duke en Swagger (Apple TV+) o la lesión de rodilla de John Cho en Cowboy Bebop (Netflix), que paralizó la producción casi un año. Sin embargo, en un proyecto de la escala de God of War —basado en la aclamada obra maestra de Santa Monica Studio de 2018—, tirar a la basura cuatro episodios completos representa un golpe financiero devastador.
El reinicio implica renegociar contratos, extender alquileres de platós en Vancouver, reprogramar calendarios de posproducción y asumir un sobrecoste salvaje. Para Amazon y Sony, adaptar una franquicia de este calibre ya era un desafío de alto riesgo; demostrando que, en la era de las superproducciones televisivas, hasta el guerrero más formidable puede caer ante la fragilidad de un rodaje en vivo.