Cine

Tarantino salta a las tablas: el director debutará en el West End con ‘The Popinjay Cavalier’

Tras enterrar 'The Movie Critic', el cineasta reinventa su carrera con una comedia teatral de época que podría convertirse en el puente hacia su ansiada décima película.

22 de junio de 2026
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Quentin Tarantino ha vuelto a romper el guion de las expectativas de la industria. El director que redefinió el cine independiente de los noventa con Pulp Fiction y reinventó el wéstern con Django desencadenado prepara un giro de timón absoluto para su carrera: su debut oficial como dramaturgo. Bajo el título de The Popinjay Cavalier, esta comedia de aventuras ambientada en la Europa de 1830 contará con el respaldo de Sonia Friedman Productions en alianza con Sony Pictures Entertainment.

La producción ha fijado su estreno en el prestigioso circuito del West End de Londres, aunque los detalles logísticos sobre el teatro elegido y el elenco definitivo se mantienen bajo estricto secreto de sumario. El movimiento ha tomado por sorpresa a la comunidad cinéfila global, que seguía conteniendo el aliento a la espera de noticias sobre su décimo y definitivo largometraje tras la abrupta cancelación de The Movie Critic.

Capa, espada e ingenio tarantiniano en el siglo XIX

The Popinjay Cavalier representa una anomalía refrescante dentro de una filmografía marcada a fuego por el neo-noir, la violencia hiperbólica y los homenajes al cine de explotación. Tras un periodo de relativa calma cinematográfica volcado en su faceta literaria y en apariciones públicas muy medidas, el realizador ha decidido testear los límites del lenguaje teatral.

Fuentes de la producción y el propio cineasta describen el proyecto como una comedia de aventuras “desenfrenada”, un carrusel de enredos, suplantaciones de identidad y duelos coreografiados que bebe tanto del teatro clásico como de las viejas películas de espadachines. El comunicado oficial promete mantener el ADN del autor intacto, definiendo la obra como “una celebración arrolladora del teatro y su romance intenso, narrada con el ingenio y el estilo característico de Tarantino”.

En los círculos especializados se interpreta este proyecto como un retiro dorado temporal o un experimento creativo antes de afrontar el cierre de su filmografía. Al apostar por el West End —el gran epicentro del teatro comercial europeo—, la obra busca un doble perfil de público: el cinéfilo militante y el espectador teatral clásico. Para lograrlo, la producción ya está rastreando el mercado en busca de una combinación de estrellas consagradas del celuloide y rostros emergentes de la escena británica.

El enigma de la décima película y el comodín de Sundance

El anuncio de The Popinjay Cavalier no hace más que avivar las teorías sobre cómo y cuándo se producirá el retiro cinematográfico del director. Obsesionado con la idea de retirarse tras filmar exactamente diez películas para no diluir su legado, Tarantino parecía tener el camino trazado con The Movie Critic, un proyecto que terminó desechando al admitir que había perdido el entusiasmo por la historia.

Sin embargo, las tablas podrían no estar tan alejadas de la gran pantalla. Durante una reciente intervención en el Festival de Sundance, el propio director dejó caer una pista clave: consideraría adaptar The Popinjay Cavalier al cine si la puesta en escena londinense resulta un éxito rotundo.

La jugada mantiene a sus seguidores en un limbo especulativo. Mientras el cineasta —ganador de dos premios Óscar a mejor guion original, la Palma de Oro de Cannes, Globos de Oro y premios BAFTA— se toma su tiempo para encontrar un guion cinematográfico que realmente le obsesione, este proyecto teatral asume temporalmente el rol de epicentro de su universo creativo.

Una vida pausada en Tel Aviv y el spin-off de Cliff Booth

Este cambio de ritmo profesional está directamente conectado con el momento vital del director. Desde su matrimonio en 2018 con la cantante y modelo israelí Daniella Pick, Tarantino ha reconfigurado su mapa personal, dividiendo sus días entre Estados Unidos y Tel Aviv, donde la pareja ha fijado su residencia habitual. La paternidad parece haberle otorgado un ritmo creativo mucho más introspectivo y alejado de las maratónicas exigencias que impone el set de rodaje de un gran estudio.

Su entorno familiar describe una adaptación total a su nuevo hogar. En una reciente entrevista televisiva, Daniella Pick relató con naturalidad cómo el cineasta vive el día a día en Israel, incluso durante los episodios de tensión bélica en Tel Aviv: “La mayoría de las veces ni siquiera bajaría al refugio si no se lo dijera. No tiene miedo”. El propio Tarantino ha dejado claras sus simpatías culturales en el pasado con declaraciones tajantes sobre su compromiso con el país, reforzando la idea de que, tras haber tocado el cielo en Hollywood, sus prioridades actuales pasan por la estabilidad familiar y una exploración artística menos voraz.

Para los cinéfilos que no puedan trasladarse a Londres a ver la obra, el universo del director seguirá expandiéndose en la pantalla chica. Netflix ya prepara Las aventuras de Cliff Booth, un spin-off en formato serie derivado de Érase una vez en… Hollywood. El proyecto estará liderado por David Fincher en la dirección y volverá a contar con Brad Pitt como el icónico doble de acción, aunque el propio Tarantino se mantendrá al margen de las cámaras, cediendo el testigo a otros creadores mientras él se concentra en su conquista de los escenarios londinenses.