Cine

Sydney Sweeney alista el plumero otra vez: ‘El secreto de la empleada’ llegará a los cines a finales de 2027

Con la incorporación estrella de Kirsten Dunst, Paul Feig repite en la dirección para convertir la retorcida trilogía de Freida McFadden en el thriller de cabecera de Lionsgate.

11 de agosto de 2026
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Cuando La Empleada rompió la taquilla en 2025 rozando los 400 millones de dólares a nivel global, quedó claro que Lionsgate no solo tenía un éxito veraniego entre manos, sino una gallina de los huevos de oro con aroma a thriller psicológico noventero. La confirmación no tardó en llegar: ‘El secreto de la empleada’ (The Housemaid’s Secret), la esperada secuela encabezada nuevamente por Sydney Sweeney, ya tiene fecha marcada en el calendario para el 17 de diciembre de 2027.

Y la apuesta sube de nivel. A esta nueva entrega se le suma Kirsten Dunst en un papel que el estudio mantiene bajo estricto secreto de sumario, compartiendo pantalla con el italiano Michele Morrone, quien también estará de regreso en el elenco.

Contraprogramación agresiva: el “efecto alternativa” para las Navidades

Lionsgate volverá a ejecutar el mismo movimiento de ajedrez que tan buenos dividendos le rindió con la primera película: tomar por asalto la temporada navideña. Ubicar el estreno a mediados de diciembre significa plantarle cara a pesos pesados de la taquilla orientados a franquicias hipermasculinas o de gran presupuesto, como Avengers: Secret Wars y El señor de los anillos: La caza de Gollum.

Es una jugada maestra de contraprogramación que el estudio domina a la perfección. Con La Empleada, muchos dudaban de su viabilidad al competir directamente contra gigantes como Avatar: Fuego y Ceniza. ¿El resultado? Arrancó con unos modestos 19 millones de dólares en su primer fin de semana en EE. UU., pero su rendimiento de “boca en boca” fue tan sólido que terminó acumulando 126.5 millones de dólares en el mercado doméstico tras mantenerse en cartelera durante más de un mes. En Lionsgate lo tienen claro: el público femenino adulto tiene hambre de este tipo de relatos y la taquilla navideña tiene espacio de sobra para la tensión psicológica.

Equipo que gana no se toca (pero suma nombres potentes)

Para garantizar la consistencia tonal, Paul Feig regresa en la silla de director junto a la guionista Rebecca Sonnenshine, encargada de adaptar el segundo volumen de la saga literaria de McFadden. Sweeney no solo vuelve a ponerse en la piel de Millie —la sirvienta con un pasado turbio que acaba involucrada en los trapos sucios de familias adineradas—, sino que fortalece su faceta como productora ejecutiva mediante su sello Fifty-Fifty Films, en alianza con Todd Lieberman (Hidden Pictures) y Laura Fischer (Pretty Dangerous).

En cuanto al argumento, la secuela promete elevar el suspenso paranoia-doméstico. Millie acepta un nuevo trabajo como ama de llaves en una residencia imponente, pero con una cláusula perturbadora: tiene estrictamente prohibido cruzar cierta puerta y verle la cara a su empleadora. Sobra decir que el misterio detrás de esa habitación cerrada se convertirá en la trampa mortal de la historia.

De fenómeno literario a franquicia pilar para Lionsgate

La respuesta del público ante la primera entrega provocó que Lionsgate no se limitara a encargar una secuela express. El estudio compró de un plumazo los derechos de adaptación de toda la trilogía de libros de Freida McFadden, además de un relato corto adicional. El objetivo a largo plazo es consolidar La Empleada como su franquicia cinematográfica insignia enfocada al thriller adulto contemporáneo.

El inicio de producción, bajo la supervisión ejecutiva de Chelsea Kujawa y María Ascanio, marca también un cambio de tendencia relevante dentro de las oficinas de los grandes estudios. Mientras la industria lidia con la saturación de los universos de fantasía y la fatiga del cine de superhéroes tradicional, la arrolladora respuesta de la audiencia hacia historias con complejas redes de secretos encabezadas por personajes femeninos confirma que hay un mercado maduro, leal y ávido de alternativas más terrenales en la pantalla grande.