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“¿Serías tan amable?”: El BioShock de Netflix confirma director y ya tiene hoja de ruta oficial

Francis Lawrence se pondrá al frente de la adaptación del clásico de Irrational Games. El film nos llevará directo a 1960 para revivir el ascenso y caída de la utopía submarina de Andrew Ryan.

24 de febrero de 2026
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Estamos viviendo una auténtica era dorada para las adaptaciones de videojuegos. Con el éxito de Fallout, The Last of Us y Arcane, la vara está altísima, y Netflix lo sabe. Por eso, la “N roja” decidió no escatimar en recursos para traer a la vida uno de los universos más inmersivos y filosóficos de la historia del gaming: BioShock. Tras un largo proceso de preproducción, el proyecto finalmente ha obtenido la luz verde definitiva, confirmando que la trama se centrará en los eventos del primer juego original de 2007.

La gran noticia para los que siguen de cerca la industria es quién estará detrás de la cámara. El elegido es Francis Lawrence, un director que ya demostró su capacidad para manejar distopías y grandes presupuestos en la saga de Los Juegos del Hambre. De hecho, BioShock será su próximo gran desafío inmediatamente después de terminar Amanecer en la Cosecha (la precuela de Katniss Everdeen centrada en los 50° juegos). Tener a Lawrence al mando nos da la pauta de que Netflix busca un tono épico, oscuro y visualmente imponente para recrear la estética Art Déco de la ciudad sumergida.

Un descenso a la distopía de Andrew Ryan

Para los pocos que todavía no conocen el lore, la película seguirá los pasos de Jack, un hombre que, tras un misterioso accidente aéreo en el Atlántico, termina encontrando la entrada a Rapture. Esta metrópolis submarina, concebida por el magnate Andrew Ryan como una utopía individualista libre de la censura de los gobiernos y las religiones, se ha convertido en una pesadilla claustrofóbica.

Lo que Jack encuentra no es el paraíso prometido, sino una sociedad colapsada donde sus habitantes, los “Splicers”, han mutado físicamente y perdido la cordura debido al abuso del ADAM, una sustancia que permite reescribir el código genético para obtener habilidades sobrehumanas (plasmids).

Big Daddies, Little Sisters y el peso de las decisiones

Uno de los mayores retos de la producción será la recreación de los elementos iconográficos del juego. Veremos a Jack guiado por la voz de un misterioso hombre llamado Atlas a través de los pasillos inundados de la ciudad, enfrentándose a los imponentes Big Daddies —esos buzos acorazados que son ya un emblema de la cultura pop— mientras custodia a las Little Sisters.

Al igual que en el material de origen, se espera que el film explore el dilema moral que definió al juego: ¿salvar a las niñas o cosecharlas para obtener poder? Si Lawrence y el equipo de guionistas logran trasladar el famoso giro argumental que redefinió nuestra percepción de la “libertad de elección” en el gaming, estamos ante una de las películas más importantes de la plataforma para los próximos años.

La producción promete sumergirnos en los secretos oscuros de la caída de Rapture, explorando la guerra civil entre Ryan y Fontaine que transformó el sueño de un hombre en una tumba acuática. El oxígeno se acaba, la presión aumenta y nosotros ya estamos contando los días para volver a escuchar ese “Welcome to Rapture”.