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Patrick Wilson se mete en el universo de ‘The Last of Us’: HBO ya tiene a su Jerry para la tercera temporada
El veterano del terror interpretará al cirujano de las Luciérnagas y padre de Abby en una entrega que reestructura su tablero. Con el rodaje en marcha para 2027, Craig Mazin asume el control total en solitario tras la salida de Neil Druckmann de la primera línea creativa.
El universo postapocalíptico de HBO sigue moviendo sus piezas para lo que promete ser su etapa más intensa y, posiblemente, final. La tercera temporada de The Last of Us ya encendió las cámaras y lo hace con un bombazo en el casting: Patrick Wilson se une oficialmente a la serie para dar vida a Jerry, el emblemático cirujano de las Luciérnagas y padre de Abby. Pero no es la única novedad en el frente militar; Jason Ritter (Gravity Falls) también se sube al barco para interpretar a Hanley, un soldado del Frente de Liberación de Seattle (WLF). Con las filmaciones desarrollándose a pleno en Columbia Británica, Canadá, y una ventana de estreno apuntada para 2027, la producción empieza a pavimentar el camino para explorar los arcos más crudos y emocionales que quedan del material original.
Esta nueva tanda de episodios llega, además, con un cambio drástico en los créditos detrás de escena. Neil Druckmann da un paso al costado en el rol de co-showrunner del día a día para quedar únicamente como asesor estratégico de alto nivel. Así, Craig Mazin (Chernobyl) se queda con el control absoluto del timón creativo de la serie.
Para acompañarlo en este tramo, el fichaje de Patrick Wilson es una jugada sobre seguro: el actor, un auténtico talismán del cine de género gracias a las sagas El Conjuro, Insidious y su paso por Fargo, se pondrá en la piel del hombre cuya fatídica muerte a manos de Joel (Pedro Pascal) en el hospital de Salt Lake City desató el irrefrenable efecto dominó de sangre y venganza que marcó la segunda temporada.
Recambios en el frente de Seattle y caras conocidas
La reestructuración del elenco para este tercer asalto viene con una de cal y una de arena en el reparto juvenil. HBO confirmó un recasting de peso debido a problemas de agenda: Jorge Lendeborg Jr. sustituirá a Danny Ramirez en el rol de Manny, el leal amigo de Abby.
Por otro lado, varios nombres clave de los Lobos que ya vimos en la segunda temporada han sido promovidos a personajes regulares, asegurando que el drama de Seattle tenga el peso que se merece. Entre ellos están:
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Ariela Barer (Mel)
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Tati Gabrielle (Nora)
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Spencer Lord (Owen)
Este grupo blindará el reparto principal que lideran Bella Ramsey (Ellie) y Kaitlyn Dever (Abby), junto a Gabriel Luna, Isabela Merced, Jeffrey Wright (repitiendo su icónico papel de Isaac), y Clea DuVall. La intención de Mazin es clara: dotar a esta temporada de una cohesión dramática impecable, sabiendo que el margen de error con el fandom es cero.
El impacto de los flashbacks y un terreno psicológico salvaje
Para los conocedores de la narrativa fragmentada de The Last of Us Part II, la llegada de Patrick Wilson como Jerry no hace más que confirmar que los flashbacks serán una herramienta vital en esta temporada. La muerte del cirujano es el núcleo moral de toda la historia; explorar su relación con Abby antes del desastre del hospital servirá para ahondar en los grises éticos, los traumas heredados y esa obsesión por la justicia por mano propia que conecta los destinos de Ellie y Abby.
Recordemos que la segunda temporada nos dejó al borde del asiento con dos frentes abiertos hipercomplejos: por un lado, un clímax ambiguo que dejó en el aire el destino inmediato de ambas protagonistas tras un durísimo cruce de caminos; por el otro, el inicio de la línea temporal de Seattle desde la perspectiva de Abby. La inclusión de Jerry en el esquema narrativo busca complejizar la psique de la coprotagonista, demostrando que en este mundo nadie es el villano en su propia historia.
Rodaje largo en Canadá y el fantasma del final del camino
La hoja de ruta para la producción está completamente trazada. Las filmaciones en los helados y boscosos paisajes de la Columbia Británica se extenderán durante todo 2026. Aunque la ausencia de Druckmann en las decisiones cotidianas del set levantó algunas cejas entre los puristas, desde HBO insisten en que su rol como consultor de cabecera blinda la fidelidad absoluta al lore del juego, algo que la comunidad ha aplaudido desde el mismísimo episodio piloto. Mazin, por su parte, tiene el desafío de mantener esa atmósfera opresiva y devastadora provocada por el hongo Cordyceps, sin perder el foco en el drama humano descarnado.
Con el fantasma de que esta tercera temporada actúe como el cierre definitivo de la serie, las especulaciones en los foros y redes sociales están que arden. ¿Adaptará Mazin de forma directa el tramo final del segundo juego o se guardará algún as bajo la manga para expandir la historia en la pantalla chica? Con temas como la redención, el peso de las culpas pasadas y el costo de la supervivencia sobre la mesa, la expectativa está por las nubes. HBO tiene en sus manos la difícil tarea de clausurar una de las mejores adaptaciones de la historia de los videojuegos, y parece que están dispuestos a poner toda la carne en el asador.