Música
Murió Robe Iniesta, la voz eterna de Extremoduro que marcó a generaciones
El músico extremeño falleció a los 63 años, según confirmó su agencia de comunicación. Plasencia decretó tres días de luto y prepara un homenaje especial para quien se convirtió en símbolo cultural de Extremadura y referente indiscutible del rock en español. Su legado, celebrado por artistas y seguidores, permanece vivo en sus letras, metáforas y canciones inmortales.
Robe Iniesta, figura imprescindible del rock en español y fundador de Extremoduro, murió este miércoles a los 63 años, según informó su agencia de comunicación. El anuncio, difundido sin detallar la causa del fallecimiento, desató una inmediata conmoción en la escena musical de España y Latinoamérica.
“Hoy despedimos al último gran filósofo y humanista de nuestra música, un literato contemporáneo cuyas melodías estremecieron a generaciones”, expresó Dromedario Records en un comunicado cargado de emoción, describiendo el fallecimiento como “la nota más triste de nuestra vida”.
La ciudad de Plasencia, de la que era oriundo, decretó tres días de luto oficial. Las banderas ondearán a media asta y se habilitará un libro de condolencias para que vecinos y admiradores puedan despedirse del músico. El Ayuntamiento había iniciado meses atrás el proceso para nombrarlo Hijo Predilecto, reconocimiento que se formalizaría en primavera y que ahora toma un tono profundamente simbólico. El alcalde Fernando Pizarro había definido ese homenaje como “un acto de justicia” hacia una figura que, aseguró, llevó la identidad cultural de Extremadura al mundo.
La noticia de su muerte provocó una catarata de mensajes desde distintas bandas y artistas extremeños, muchos de ellos marcados por la influencia directa de Iniesta. Vito Íñiguez, vocalista de Sínkope, recordó a Robe como “el primer paso” para decenas de músicos que crecieron bajo el impacto de su obra. “Necesitábamos espejos donde mirarnos, y uno de ellos era él. Su música ayudó a mucha gente a encontrar su camino”, afirmó, visiblemente afectado.
El cantante rememoró la primera vez que lo vio en vivo, a finales de los años ochenta, en Orellana la Vieja. “Aluciné con Extremoduro. Años después coincidimos en Zalamea, y sentí que estaba frente a un artista eterno”, relató. Ese sentimiento, dice, atraviesa hoy a toda Extremadura: “Aunque esta tierra tuvo la suerte de verlo nacer, su estandarte sobrepasa cualquier frontera. Robe es y será eterno”.
En redes sociales, Sínkope despidió al músico con un mensaje que resume el sentir general: “Gracias por todo lo que nos diste en forma de canciones. Vuela libre. Hasta siempre, poeta inmortal”.
Otra banda histórica de la región, Bucéfalo, también expresó su pesar. Su vocalista, Carlos Masegosa, destacó lo que significó Iniesta para la visibilidad cultural de Extremadura. “Puso a nuestra tierra en el mapa cuando muchos ni imaginaban que aquí también se hacía música extraordinaria”, señaló. Aunque los estilos de ambas bandas nunca coincidieron, Masegosa subrayó que el legado del líder de Extremoduro trascendió los géneros y logró instalar una manera auténtica y visceral de entender el rock.
La muerte de Robe Iniesta deja un vacío inmenso, pero también una obra que sigue viva en miles de seguidores. Sus letras, metáforas y canciones continúan resonando como la marca indeleble de un artista que redefinió los límites del género y se convirtió en un mito para varias generaciones.