Los caminos de la vida

Subastan cuadro abandonado en un sótano de Nueva Jersey que resultó ser obra de Rembrandt Harmenszoon van Rijn, el famoso pintor holandés

La obra de arte fue adquirida originalmente por los antepasados de Ned y Roger Landau, hermanos oriundos de Nueva Jersey, EEUU, sin saber en todas las generaciones que el mismo estuvo colgado en el comedor, y posteriormente guardado en un sótano, ni su autor, ni, por ende, su verdadero valor.

Al fallecer su abuelo, fue heredada por la madre de los tres hermanos, quien vendió varios objetos pero decidió quedarse con el cuadro. A su vez, cuando en 2010 ella murió, la obra sobrevivió a una nueva venta general, junto a la porcelana y algunos objetos de plata. Luego de pasar algunos años abandonada en el sótano, fue puesta a la venta por Ned.

 

La paciente inconsciencia (Una alegoría del sentido del olfato) data de 1620 y pertenece a una serie de cuadros que el artista pintó en su adolescencia

 

Para la subasta, Ned estimó que USD 800 sería un gran resultado para la obra, que muestra a una mujer inconsciente en una silla y a dos hombres tratando de reanimarla colocando un pañuelo cerca de su nariz. Además, la obra estaba descuidada, tenía algunas grietas y cierta pérdida de pintura.

El remate comenzó con algunas ofertas, a partir de USD 250, y no demoró en llegar a la cifra calculada. Sin embargo, luego saltó a los USD 5.000: un interesado que participaba vía telefónica desde Francia. Y no fue el único, ya que un alemán, también a distancia, superaba todas sus ofertas.

“Todos en la sala estábamos asombrados, la competencia entre ambos no paraba”, recuerda John Nye, a cargo de la subasta, en entrevista con Fox News. Finalmente, el comprador alemán hizo la última oferta que no pudo ser superada por su rival: USD 1.100.000. Fue allí cuando explicó la situación: “¡Es un Rembrandt! He estado buscando esta pintura gran parte de mi vida profesional”.

“Me quedé petrificado”, reconoce John Nye, dueño de la casa de subastas, en declaraciones recogidas por la agencia Reuters. Rápidamente el marchante se puso en contacto con Leiden Collection, una de las mayores colecciones privadas de arte holandés. La restauración confirmó el buen ojo del marchante. El cuadro escondía las siglas RHF (Rembrandt Harmenszoon van Rijn fecit o, en latín, hecho por Rembrandt Harmenszoon van Rijn).

Solo los especialistas foráneos habían identificado la obra, que resultó ser uno de los primeros trabajos del pintor holandés, parte de una serie de cinco obras sobre los sentidos realizados en la década de 1620, durante su adolescencia. En este caso, se trata del olfato.

Posteriormente, la pintura fue restaurada por especialistas y nuevamente puesta a la venta. Según James Colby, presentadora de un programa de herencias de Fox, alcanzó un valor estimado de USD 4 millones. La abultada diferencia fue a parar a los bolsillos del experto que logró reconocerla, pero la familia también logró un importante rédito entre los USD 800 que esperaba y el millón que se llevó.