La clase media se quedó con la peor parte

Un informe de Ecolatina sobre evolución real del ingreso concluyó que las clases alta y baja tuvieron una mayor recuperación que los sectores medios en el segundo trimestre.

Según un informe de la consultora Ecolatina, en el segundo trimestre del año “los ingresos del conjunto de la población avanzaron por encima de la inflación, pero algunos sectores tuvieron mejoras más significativas que otros”.

El 20% de la población con los mayores ingresos familiares per cápita tuvo una mejora real de 5,3 por ciento, mientras que el 40 por ciento de menores recursos registró una suba de su ingreso relativo de 4,2 por ciento.

La clase media, el 40 por ciento restante de la población, tuvo un incremento de sus ingresos reales de 3,9 por ciento en el segundo trimestre del año, en comparación con igual período de 2016.

En términos reales, la distribución del ingreso per cápita (descontada la inflación) “empeoró levemente respecto del segundo trimestre de 2016”, según la medición de inflación de Ecolatina.

 

 

Según el informe “Evolución de la distribución del ingreso”, publicado ayer por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), entre abril y junio el 90 por ciento de los hogares se sostuvieron con un promedio de 15.597 pesos mensuales y el 10 por ciento del decil más alto con un ingreso medio de 28.080 pesos.

Se trata del primer indicador en este sentido de la gestión de Mauricio Macri y desde la normalización del INDEC.

El 10 por ciento de la población de menor ingreso nominal per cápita, por  familia, percibió en promedio 1.200 pesos mensuales y el 10 por ciento de la población de mayor ingreso por persona logró 23.560 pesos mensuales, durante el segundo trimestre de 2017.

El 90 por ciento tuvo ingresos mensuales inferiores a un promedio de 12.680 pesos per cápita familiares.

La brecha entre el decil más bajo y el más alto fue de 20 veces, según el promedio. 

“Dicha brecha se amplió respecto del segundo trimestre de 2016. El coeficiente de Gini también muestra un mínimo respecto del segundo trimestre del año pasado”, concluyó Ecolatina.

El coeficiente Gini, que se utiliza para medir la desigualdad entre los ingresos de un país, es un número entre 0 y 1: 0 representa la perfecta igualdad y 1 se corresponde con la totalidad desigualdad (una persona tiene todos los ingresos y los demás ninguno). Con la última medición, Argentina quedó posicionada en 0,42, por encima del 0,3 que tienen los países con mayor paridad de ingresos y por debajo del 0,65 que tienen los de distribución más desigual.