Cine
Hamnet: El fenómeno de Chloé Zhao que le devuelve el alma a Shakespeare y arrasa en la temporada de premios
De la prosa visceral de Maggie O’Farrell a la lente empática de la ganadora del Oscar, la película despoja al Bardo de su pedestal para explorar el duelo que dio vida a su obra maestra. Tras triunfar en los Globos de Oro, se prepara para su desembarco en cines.
El nombre de William Shakespeare suele estar asociado a bustos de mármol y declamaciones solemnes, pero HAMNET, la nueva joya de Focus Features, ha llegado para recordarnos que detrás de la genialidad siempre hay una cicatriz. Dirigida por Chloé Zhao, la película no solo se ha convertido en el título imprescindible de este 2026 tras ganar el Globo de Oro a Mejor Película Dramática y Mejor Actriz para la magnética Jessie Buckley, sino que ha logrado algo más difícil: humanizar el mito.
El niño invisible que cambió la literatura
La semilla de esta historia germinó en la mente de Maggie O’Farrell, autora de la novela bestseller en la que se basa el film. Para O’Farrell, la historia oficial había cometido una injusticia histórica con el hijo de Shakespeare, fallecido a los 11 años. “Este niño había quedado relegado a un evento menor en la biografía de su padre”, comenta la escritora. La conexión entre el pequeño Hamnet y la tragedia de Hamlet —escrita apenas unos años después de su muerte— era un grito silencioso que la literatura no había querido escuchar. La película se encarga de gritarlo fuerte: sin el dolor de esa pérdida, el príncipe de Dinamarca nunca habría existido.
Sin embargo, el corazón del relato no late en Londres, sino en el campo. Jessie Buckley se pone en la piel de Agnes, la esposa de Shakespeare, una mujer conectada con lo místico y la naturaleza, cuya presencia desafía los cánones de la época. Para O’Farrell, Agnes es el eje: “Una curandera tan indómita como el paisaje que rodea su hogar”.
Un “Dream Team” detrás de cámaras: Spielberg, Mendes y la visión de Zhao
Lograr que una historia tan íntima tuviera la escala necesaria requirió una alineación de astros poco común. La productora Liza Marshall devoró el libro en una noche y supo que tenía algo extraordinario entre manos. Pronto se sumaron nombres de peso pesado: Sam Mendes y Steven Spielberg.
Fue el propio Spielberg quien insistió en que solo había una persona capaz de proteger la integridad emocional del material: Chloé Zhao. “Su humanidad inherente y su don para conseguir interpretaciones extraordinarias impregnan cada fotograma”, aseguró el director de Jaws. Por su parte, Mendes destacó la capacidad de Zhao para trabajar con Buckley y Paul Mescal (quien interpreta a un Shakespeare joven y vulnerable), creando una pieza que mezcla la crudeza del barro con la delicadeza de la poesía.
Para Zhao, la conexión con el libro fue visceral. Lejos de los clichés del drama de época acartonado, la directora buscó un lenguaje contemporáneo y sensorial. “Sentí que este libro tiene un latido que coincide con el de mi corazón como cineasta”, explicó la directora de Nomadland. Su objetivo fue claro: abrir el corazón del espectador para permitirle experimentar una catarsis real, una sanación compartida con los personajes.
El arte como proceso de sanación
La colaboración entre Zhao y O’Farrell fue un intercambio constante de lenguajes. O’Farrell, experta en los pensamientos internos de sus personajes, tuvo que aprender de la mano de Zhao cómo traducir ese mundo invisible a imágenes y diálogos. “La película trata sobre por qué necesitamos el arte, de dónde viene, de qué parte de tu alma proviene”, reflexiona la autora.
Con un reparto de lujo que incluye a Emily Watson y Joe Alwyn, una fotografía a cargo de Łukasz Żal (Cold War) y la melancolía sonora de Max Richter, Hamnet no es solo una reconstrucción histórica. Es un ejercicio de justicia poética.
Con una duración de 2 horas y 5 minutos, y precedida por una crítica rendida a sus pies, la película promete ser el evento cinematográfico de la temporada. Marquen sus calendarios: el viaje emocional de la familia Shakespeare llega a los cines de Argentina el 5 de febrero.