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Fin de rodaje para ‘Amor Rodante’: Benjamín Vicuña y Marcos Carnevale cocinan la próxima gran comedia romántica de Netflix
La adaptación argentina del éxito de taquilla francés apaga las cámaras tras pasearse por Córdoba y Buenos Aires. Con Mónica Antonópulos completando la dupla central, la película promete enredos, emoción y una mirada fresca sobre la inclusión para 2027.
La comedia romántica con tonada local vuelve a ser una de las cartas fuertes de Netflix. “Amor Rodante”, la nueva criatura escrita y dirigida por Marcos Carnevale, le acaba de poner el gancho final a sus filmaciones y ya se anota en la lista de los estrenos nacionales más esperados para 2027. Con una dupla protagónica infalible integrada por Benjamín Vicuña y Mónica Antonópulos, el largometraje se mete de lleno en el terreno de los malentendidos, el humor pícaro y el drama emotivo, buscando derribar prejuicios con una buena dosis de empatía.
El proyecto cuenta con el músculo financiero y operativo de Leyenda Films para Sony Pictures International Productions. Para los amantes de las adaptaciones bien hechas, el dato clave es que la película es la versión argentina de Tout le monde debout, el arrollador éxito francés que guionó y dirigió Franck Dubosc. Para traer la historia a nuestro terreno, la producción desplegó un rodaje federal que abarcó desde los rincones de la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano —pisando fuerte en Escobar, Pilar, General Rodríguez y Tigre— hasta la provincia de Córdoba.
El diseño de producción buscó locaciones con muchísima identidad visual y urbana. En Córdoba, por ejemplo, el equipo se paseó por el Museo Metropolitano de Arte Urbano (MMAU), la ciclovía elevada, el Paseo del Buen Pastor y la clásica calle Libertad. La idea de Carnevale es clarísima: cruzar paisajes urbanos hiperreconocibles para el público con una narrativa contemporánea y cotidiana.
Mentiras piadosas y enredos en silla de ruedas
La trama nos presenta a Polo (Vicuña), el típico empresario exitoso, seductor serial y con fobia severa al matrimonio o a cualquier lazo a largo plazo. Sin embargo, su vida da un vuelco de 180 grados cuando, por culpa de un malentendido insólito, decide sostener la mentira de que es usuario de silla de ruedas. La mentira se le vuelve completamente en contra cuando conoce a Lara (Antonópulos), una mujer brillante, independiente y que realmente está en silla de ruedas. Flechado por primera vez en su vida, Polo se verá atrapado en una farsa monumental donde cada truco para no ser descubierto solo agrava las consecuencias.
Este papel significó un cambio de chip absoluto para Benjamín Vicuña. Para no caer en clichés, el actor chileno atravesó una preparación intensiva que incluyó ensayos, charlas y rodajes junto a atletas en silla de ruedas. El objetivo del equipo fue dotar al personaje de la mayor autenticidad posible y poner en primer plano la representación de la discapacidad sin golpes bajos.
El propio Vicuña se encargó de manijear a sus seguidores en redes sociales con postales del detrás de escena. La más comentada y simbólica fue una foto de una silla de ruedas proyectando su sombra en el set bajo el texto “Fin Amor Rodante”, coronando así el cierre oficial de la filmación.
Un presente de agenda explotada y un elenco de lujo
El mes de junio fue un auténtico torbellino para Vicuña. Mientras pasaba largas jornadas filmando para la plataforma de streaming, por las noches seguía subiéndose a las tablas para protagonizar Secreto en la Montaña (la aplaudida adaptación teatral de Brokeback Mountain) junto a Esteban Lamothe. Este doblete creativo confirma que el actor atraviesa uno de los momentos más activos y versátiles de su carrera, saltando sin anestesia entre el drama teatral más denso y la comedia romántica cinematográfica.
Detrás de la dupla principal, Carnevale armó un dream team del humor y el drama argentino. El reparto secundario incluye a figuras como Dan Breitman, Brenda Gandini, Diego Cremonesi y Fernanda Metilli, sumando además las participaciones especiales de Laurita Fernández, Osqui Guzmán y el experimentado Osvaldo Santoro.
En los controles técnicos, Carnevale se rodeó de sus colaboradores de confianza. La producción ejecutiva corre por cuenta de Rocío Gort, Ignacio Rey y el propio director, mientras que la dirección de fotografía quedó a cargo de Horacio Maira, el arte bajo la firma de Graciela Fraguglia, el montaje en manos de Alberto Ponce y la banda sonora original firmada por Damián Kompel.
Marcos Carnevale, que tiene el ojo más que entrenado para conmover y hacer reír al gran público (Corazón de León, El fútbol o yo), encuentra en Amor Rodante la excusa perfecta para hablar de las apariencias y la vulnerabilidad. En una industria audiovisual donde las agendas de inclusión y diversidad pisan cada vez más fuerte, el film intentará hacer equilibrio entre los tropos clásicos del género romántico y una sensibilidad del siglo XXI. La espera en Netflix será larga hasta 2027, pero el motor ya está en marcha.