Cine

Fiebre por Woody y Buzz en las salas locales: ‘Toy Story 5’ revienta la taquilla argentina en su debut

La nueva entrega de Pixar se convierte en el mejor estreno de 2026 en la región y clava un fin de semana histórico en los cines nacionales, impulsada por el peso de Jessie y la nostalgia milenial.

2 de julio de 2026
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Treinta y un años después de cambiar las reglas del juego en la industria de la animación, la magia sigue intacta. ‘Toy Story 5’ ha desembarcado en las salas convirtiéndose, de un plumazo, en el estreno más exitoso de lo que va de 2026. En su primer fin de semana (computando las funciones de preestreno), la cinta devoró las taquillas de América Latina con una recaudación de 53,8 millones de dólares y más de 10 millones de espectadores.

El músculo comercial de esta IP marea a cualquiera. Con las cinco entregas en el bolsillo, la saga ya supera los 3.000 millones de dólares en la taquilla global y acumula más de 2.000 millones de horas reproducidas en Disney+, donde se mantiene de forma perenne en el Top 20 anual. Desde merchandising y videojuegos hasta hoteles y áreas exclusivas en los parques temáticos, lo de Toy Story hace tiempo que dejó de ser “solo cine” para convertirse en uno de los ecosistemas comerciales y culturales más rentables del entretenimiento pop.

El factor Argentina: un romance histórico que se renueva

El público local volvió a demostrar que tiene una debilidad especial por esta franquicia. En su primer fin de semana en Argentina, la película firmó un debut espectacular logrando vender 774.105 entradas, un bálsamo dorado para los exhibidores locales. A nivel global, el panorama es igual de idílico: la recaudación internacional ya escaló hasta los 312 millones de dólares.

En Estados Unidos, el termómetro comercial también se disparó. La cinta embolsó 160 millones de dólares en 4.425 salas en su debut. Con este número, barrió los 131,7 millones de Super Mario Galaxy: La película y superó el arranque de su propia predecesora, Toy Story 4 (120 millones). En el libro de récords históricos de la animación en EE. UU., quedó segunda, solo por detrás de los imbatibles 182,7 millones de Los Increíbles 2.

Para poner el fenómeno en contexto local: Toy Story 4 ostenta el título de ser la película más vista en la historia moderna del cine argentino (desde que existen mediciones confiables en 1997), habiendo convocado a la delirante cifra de 6.632.011 espectadores en 2019, año en que la taquilla total del país cerró con casi 47 millones de tickets antes del bache pandémico. Esta quinta entrega va directo a pelear ese trono.

El conflicto de esta nueva aventura toca una fibra muy actual. Encontramos a una Bonnie preadolescente cuya atención empieza a ser absorbida por Lilypad, una tableta electrónica que amenaza con desplazar a sus viejos juguetes al fondo del armario.

En este escenario, Jessie toma el testigo principal. La vaquera se convierte en el “pilar emocional” de la narrativa, intentando pilotar la transición de Bonnie hacia la madurez y la independencia, mientras lidia con la crisis existencial que supone para el grupo perder relevancia frente a las pantallas.

Radiografía del público y el empoderamiento femenino

Los datos demográficos analizados por Forbes USA revelan que el 70% de las butacas se ocupó en plan familiar, pero con un dato clave para el factor nostalgia: el grupo de entre 25 y 44 años (los que crecieron con la primera entrega) representó el 42% del público. Según Deadline, la métrica de género se inclinó hacia el sector femenino con un 57% de asistencia, destacando una fuerte presencia de madres en las salas.

Joan Cusack, la histórica voz en inglés de Jessie, comentó a Reuters el valor de que esta entrega pusiera el foco en las vivencias y sensibilidades de las infancias femeninas. En sintonía, la crítica especializada ha respondido muy bien. Rachel Leishman, editora de The Mary Sue, elogió el film describiéndolo como una carta de amor a cómo Jessie protege a las “chicas raras”, validando tanto a chicos como a adultos que deciden seguir aferrados a la imaginación, el juego y el placer de inventar historias.

De 1995 a 2026: tres décadas de vanguardia digital

La mitología de Toy Story arrancó en 1995, haciendo historia grande al presentarse como el primer largometraje de la historia generado íntegramente por computadora. Dirigida por John Lasseter, aquella película no solo nos presentó la icónica dinámica entre Woody y Buzz Lightyear, sino que puso a Pixar en el mapa mundial y selló a fuego su alianza con Disney.

  • Toy Story 2 (1999): Expandió el universo, introdujo a Jessie y demostró que las secuelas de animación podían superar en madurez a las originales.

  • Toy Story 3 (2010): Abordó el paso del tiempo y la dolorosa despedida de Andy, dejando una marca emocional imborrable en la generación milenial que iba a la universidad.

  • Toy Story 4 (2019): Trajo nuevos dilemas sobre el propósito de vida de un juguete fuera del ecosistema del cuarto de un niño, rompiendo récords globales.

Con este desembarco en 2026, la franquicia demuestra una resiliencia contrarreloj envidiable. Sigue funcionando como un tiro tanto para los chicos de la Generación Alfa como para los adultos nostálgicos, adaptando sus temáticas a la era de la hiperconectividad sin perder la identidad que la convirtió en leyenda.