El superclásico se jugará el 8 o 9 de diciembre fuera del país

En una nota entregada a las autoridades de River y Boca, la Conmebol resolvió que la final pendiente por la Copa Libertadores se jugará el sábado 8 o el domingo 9 de diciembre y recomendó que “no se juegue” en Argentina.

Tras la reunión con los presidentes de River y Boca en Paraguay, sede de la Conmebol, la entidad informó que resolvió que el partido de vuelta de la final de la Copa Libertadores “se llevará a cabo entre los días 8 y 9 de diciembre, en horario y sede a definirse,” y consideró que “resulta prudente que no se juegue” en Argentina.

La decisión será tomada por la administración de la Conmebol “a la mayor brevedad”.

“La Conmebol establecerá las coordinaciones de seguridad con las autoridades correspondientes”, indicó la resolución de la institución, publicada en redes sociales y entregada hoy Rodolfo D´Onofrio y Daniel Angelici.

“Conforme a los hechos de violencia ocurridos en la Ciudad de Buenos Aires el 24 de noviembre de 2018, los cuales pusieron en riesgo la seguridad de los jugadores, oficiales y aficionados, incluso con hechos delictuales que las autoridades de la República Argentina se encuentran aún investigando, resulta prudente que el partido final no se juegue en dicho país”, apuntó la resolución de la Conmebol.

 

Tras el encuentro con D´Onofrio y Angelici, el presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, agregó que se decidió que la final de la Copa Libertadores que deben jugar River y Boca será “fuera de Argentina porque no están dadas las condiciones para que sea en ese país”.

Domínguez recalcó que la disputa del encuentro dependerá del fallo del Tribunal de Disciplina y los exhortó a que manden un mensaje de paz de cara al posible cruce.

“Vamos a agotar todas la instancias administrativas que tenga”, dijo Angelici, a la salida del encuentro. De esta manera, Boca reclamará que River sea descalificado y se le entreguen los puntos al equipo de azul y amarillo.