Cine
El plan maestro de Nolan: ¿locura o genio? La Odisea vende entradas con un año de anticipación
A un año de su estreno, la nueva película de Christopher Nolan genera un terremoto en la industria con una estrategia de marketing sin precedentes, vendiendo entradas para IMAX 70mm y reavivando el debate sobre el cine como evento.
Falta todo un año para que podamos sumergirnos en la épica de La Odisea, la nueva joya de Christopher Nolan basada en el clásico de Homero. Pero, como es costumbre en el universo del aclamado director, la espera está lejos de ser tranquila. A pesar del hermetismo que rodea la producción —con apenas una imagen de Matt Damon como Odiseo y un teaser filtrado—, Universal Pictures ha desatado una verdadera revolución al poner a la venta las entradas para las funciones de preestreno en IMAX 70mm, un año antes de su llegada a los cines.
El misterio detrás del telón
Nolan no ha soltado prenda sobre el elenco completo —que se rumorea incluye a nombres como Tom Holland, Zendaya, Anne Hathaway y Robert Pattinson—, ni ha dado detalles de la trama, que se sigue filmando en Marruecos y Los Ángeles. Pero la movida de vender tickets con tanta antelación ha creado un frenesí en las redes sociales. Por un lado, la emoción de los fans de poder asegurar su lugar en la experiencia cinematográfica más pura. Por otro, la crítica a lo que se considera una estrategia arriesgada y que podría sentar un precedente peligroso.
Aparentemente, no hay nada de malo con la preventa, más allá del inevitable negocio de la reventa que surge en estos casos. Pero lo que sí es claro es que se trata de un movimiento inédito. Nunca antes en la historia del cine se habían vendido entradas con un año de anticipación. Y la clave de esta maniobra parece ser el formato IMAX 70mm, una rareza que solo puede proyectarse en cerca de 30 salas en todo el mundo.
El retorno del cine como evento
La decisión de vender los tickets para La Odisea, la primera película en ser filmada enteramente en este formato, tiene un objetivo claro: convertir la experiencia de ir al cine en un verdadero evento. La preventa en 22 ciudades de Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Australia y República Checa agotó las primeras funciones en cuestión de horas o incluso minutos, vendiendo un total de 23 mil tickets. Esto demuestra que el público está dispuesto a pagar por una experiencia premium, tal como lo hizo con Oppenheimer, que se convirtió en un fenómeno de taquilla precisamente por su formato.
Pero esta estrategia no es solo para el hype. Esta demanda masiva de entradas con antelación le servirá a Universal y a las salas de cine para planificar mejor las funciones y la distribución de copias, e incluso podría motivar a que se desempolven viejos proyectores o se construyan nuevas salas. Después de todo, el éxito de Oppenheimer y más recientemente de Pecadores de Ryan Coogler demostró que el público cinéfilo está dispuesto a pagar más e incluso a viajar a otra ciudad para disfrutar del formato IMAX 70mm.
Este movimiento, lejos de ser una simple maniobra de marketing, podría ser la chispa que necesitaba la industria del cine para competir con las plataformas de streaming, devolviendo al cine su lugar como un evento social único. ¿Crees que este precedente de La Odisea será imitado por otras películas?