Cine
El efecto Millie no tiene techo: Lionsgate confirma secuela de ‘La Empleada’ con Sydney Sweeney
Tras romperla en la taquilla global y capitalizar el hype de TikTok, la adaptación del best-seller de Freida McFadden ya prepara ‘The Housemaid’s Secret’. Con el regreso garantizado de Paul Feig y un presupuesto que se multiplicó por cuatro, la franquicia se consolida como el nuevo estándar del thriller psicológico moderno.
No es ninguna sorpresa, pero no por eso deja de ser un bombazo: Lionsgate ha pulsado oficialmente el botón verde para la producción de The Housemaid’s Secret. El anuncio llega tras un desempeño comercial que dejó a más de un analista boquiabierto, confirmando que la fórmula Sweeney + McFadden es, hoy por hoy, una mina de oro. La secuela no solo traerá de vuelta a Sydney Sweeney como la sufrida pero astuta Millie, sino que la actriz redobla su apuesta manteniendo su rol como productora ejecutiva, asegurándose de que el ADN de la saga no se pierda en el camino.
El éxito de la primera entrega no fue solo cuestión de suerte. Con una recaudación que ya pisa los 143 millones de dólares a nivel mundial (partiendo de un presupuesto más bien modesto de 38 millones), la película ha demostrado que el público tiene hambre de thrillers con identidad. En solo 17 días, la cinta superó la barrera de los 80 millones en el mercado doméstico (Norteamérica), probando que el fenómeno de “BookTok” tiene un traslado directo y brutal a la venta de entradas.
Un equipo ganador que no se toca
La vieja máxima de Hollywood dice que si algo funciona, mejor no arreglarlo. Por eso, Paul Feig regresa a la silla de director. Feig, que ya demostró con creces su pulso para el suspenso con tintes domésticos, trabajará nuevamente sobre un guion de Rebecca Sonnenshine. La dupla creativa tiene el desafío de adaptar el segundo volumen de la trilogía, donde Millie intenta dejar atrás su pasado solo para caer en una red de mentiras aún más espesa.
Pero las caras conocidas no terminan ahí. Michele Morrone volverá a encarnar a Enzo, el jardinero que se convirtió en el aliado inesperado (y favorito de las redes) en la primera parte. Sin embargo, la noticia que más ruido hizo en el reciente Palm Springs International Film Festival fue la declaración de Amanda Seyfried. Aunque su arco como Nina parecía cerrado, la actriz dejó caer que tendrá un cameo estratégico: “Me interesa ver cómo Millie mantiene a Nina en su bolsillo”, bromeó, sugiriendo que la dinámica tóxica entre ambas está lejos de haber terminado.
El thriller como espejo de la ansiedad moderna
¿Por qué La Empleada logró lo que otros thrillers no pudieron? Para los conocedores del sector, la clave reside en su capacidad para mezclar el “thriller de nicho” con una estética de consumo masivo. La película no solo juega con los tropos clásicos de la mujer en peligro, sino que subvierte las jerarquías de clase y poder, convirtiendo el ámbito doméstico en un campo de batalla ético.
La secuela, que entrará en producción en algún momento de 2026, promete elevar la apuesta. En The Housemaid’s Secret, la historia se traslada a una nueva casa con nuevos secretos, pero manteniendo esa atmósfera de claustrofobia y giros de guion que dejaron a la audiencia debatiendo teorías en redes sociales durante semanas.
¿Hacia una trilogía inevitable?
Lionsgate está jugando a largo plazo. Con el tercer libro de Freida McFadden ya en las estanterías y un fandom que no para de crecer, The Housemaid’s Secret será la prueba de fuego para ver si la saga puede sostenerse como una franquicia de largo aliento. Por ahora, el impacto cultural es innegable: la película ha logrado que el thriller psicológico vuelva a ser un evento cinematográfico de primer nivel, recordándonos que, a veces, los peligros más grandes no vienen del espacio ni de asesinos enmascarados, sino de la persona que limpia tu cocina.