Cine
El DCU de James Gunn sufre su primer frenazo: ‘Supergirl’ no levanta el vuelo en taquilla
La película protagonizada por Milly Alcock debuta muy por debajo de las expectativas de Warner Bros. y enciende las alarmas sobre el alcance de los personajes secundarios de la franquicia.
La luna de miel del nuevo Universo DC (DCU) acaba de terminar. Tras un arranque idílico, Warner Bros. y DC Studios se han topado con su primer bache serio en la carretera del relanzamiento cinematográfico liderado por James Gunn y Peter Safran.
‘Supergirl’, la esperada segunda entrega de esta renovada era, ha aterrizado con turbulencias. En su fin de semana de estreno, la cinta recaudó apenas 38 millones de dólares en el mercado doméstico (América del Norte) y sumó otros 30 millones en 77 mercados internacionales. El total global se clava en unos tibios 68 millones de dólares, según las cifras publicadas por Variety.
El golpe duele especialmente porque se queda muy lejos de las proyecciones iniciales del estudio, que ya de por sí eran moderadas (esperaban entre 50 y 55 millones en EE. UU.). Para una superproducción de este calibre, rozar los 38 millones en el debut es, como mínimo, preocupante.
Hablemos de matemáticas financieras. La película costó 170 millones de dólares de presupuesto de producción, una cifra a la que hay que sumarle los astronómicos gastos de marketing y distribución. Fuentes cercanas al proyecto estiman que el break-even (el punto de equilibrio para empezar a dar beneficios) se sitúa en torno a los 300 millones de dólares a nivel global. Con el arranque actual, la escalada se prevé cuesta arriba.
La trama, basada libremente en la etapa de los cómics de Tom King, sigue a Milly Alcock como Kara Zor-El, la prima de Superman. Lejos del tono luminoso tradicional, aquí se une a una joven alienígena llamada Ruthye en una odisea cósmica de venganza y justicia, con la compañía del canino Krypto. Todo bajo la dirección de Craig Gillespie (I, Tonya, Cruella) y con guion de Ana Nogueira.
La base ‘hardcore’ no es suficiente
Más allá de los fríos números, lo que realmente preocupa en los despachos de Warner es la demografía. El 59% de los espectadores del primer fin de semana fueron hombres, lo que demuestra que la película no logró romper la barrera del nicho de los lectores de cómics y fans acérrimos del género. Variety ya advierte que esta falta de transversalidad en la audiencia, sumada a una recepción bastante tibia, va a castigar severamente el mantenimiento de la película en las próximas semanas.
En el mercado internacional, los números tampoco salvan los muebles:
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Reino Unido: 4,1 millones de dólares.
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México: 3,4 millones de dólares.
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Australia: 2 millones de dólares. (Aún quedan los estrenos pendientes en mercados particulares como Japón y Bélgica, pero el panorama general no cambiará radicalmente).
La comparación con el año pasado es inevitable. Superman, la piedra angular del proyecto de Gunn con David Corenswet, debutó con unos brutales 125 millones de dólares para terminar su carrera comercial en los 618 millones. Tras aquel éxito, David Zaslav (CEO de Warner Bros. Discovery) sacaba pecho celebrando un “audaz plan de 10 años” y asegurando que el impulso era real. Hoy, la realidad les ha puesto el primer obstáculo.
Existe, por supuesto, un factor de reconocimiento de marca. Mientras que Superman es un icono pop universal, Kara Zor-El no goza del mismo peso en el espectador casual. El rendimiento final de esta cinta dictará sentencia: ¿tienen viabilidad los personajes de la “línea B” de DC en la gran pantalla con presupuestos blockbuster, o el estudio se verá obligado a refugiarse solo en los sospechosos habituales?
El calendario del DCU sigue su curso. La próxima parada es ‘Clayface’ en octubre (un proyecto más modesto de 40 millones de dólares), seguida de ‘Superman: Man of Tomorrow’ en 2027, que traerá de vuelta a Corenswet frente al Lex Luthor de Nicholas Hoult.
El veredicto de la crítica: división en el fandom y la prensa
La recepción de los analistas tampoco está empujando al público a las salas. La película ostenta un 56% de aprobación en Rotten Tomatoes y una nota de “B-” en CinemaScore (las encuestas a pie de urna del público estadounidense). Históricamente, una “B-” en este género suele traducirse en un desplome en taquilla para la segunda semana.
Repasando las principales plumas de la crítica estadounidense, el consenso parece rescatar la interpretación de Alcock, pero suspende el conjunto cinematográfico:
David Sims (The Atlantic): Considera que la película es “un tropiezo levemente entretenido”, aunque mantiene el optimismo al recordar que el personaje “todavía tiene mucho a su favor para el futuro del universo DC”.
Dana Stevens (Slate): Alaba a Milly Alcock por ofrecer una protagonista de “bordes ásperos e interpretada con aplomo combativo”, pero lamenta que el metraje “recurra a demasiados clichés del cine de superhéroes en su peor versión”.
Stephanie Zacharek (TIME): Es más dura con el apartado técnico, señalando que “las secuencias de acción son bruscas y desarticuladas”, y que los rayos láser de la protagonista son “el único destello de vida ocasional, aunque insuficiente”.
Sergio Burstein (Los Angeles Times): Admite el buen ritmo argumental (“nunca decae y muchas escenas son espectaculares”), pero critica que el film “no logra tejer una puesta en escena que deje una impresión duradera”.
Leila Latif (Empire): Define a Alcock como “un deleite”, a pesar de que el guion “nunca termina de soltarse del todo”. Añade que espera ver a la actriz en un escaparate “más extraño y salvaje” de aquí en adelante.
Manohla Dargis (The New York Times): Se mantiene en la zona templada, calificando el resultado de “derivativo aunque del todo disfrutable, en gran medida gracias a su protagonista”.
La nota más optimista llegó de la mano de David Fear (Rolling Stone), quien defendió la propuesta: “Esta película demuestra que puedes tomar algo que podría parecer esotérico o solo para entendidos y convertirlo en entretenimiento masivo sin venderte por completo”.
El destino de la Chica de Acero ya está en manos del “boca a boca”. ¿Logrará estabilizarse o estamos ante el primer gran dolor de cabeza de la era James Gunn? Las próximas semanas darán la respuesta.