Cine
Disney 2028: La Casa del Ratón blinda su calendario con “Los Increíbles 3” y el regreso de “Lilo & Stitch”
En una jugada maestra de programación, el estudio confirma secuelas de alto impacto para dominar el verano de 2028, apostando por la nostalgia y el relevo creativo bajo la nueva era de Josh D’Amaro.
En la última llamada con inversores, el nuevo CEO de la compañía, Josh D’Amaro, dejó claro que la estrategia de la compañía para la próxima década se apoya en una base sólida: las franquicias que el público ya ama. El anuncio estrella fue el blindaje del verano de 2028, con dos pesos pesados que prometen reventar la taquilla: Lilo & Stitch 2 llegará el 26 de mayo, y apenas tres semanas después, el 16 de junio, será el turno de Los Increíbles 3.
Esta táctica de “estrenos en ráfaga” busca asfixiar a la competencia durante la temporada alta estadounidense, ocupando fechas clave como el Memorial Day (tradicionalmente lucrativo para el cine familiar) y el inicio de las vacaciones escolares.
Los Parr cambian de manos: Peter Sohn toma el relevo
La noticia que más ruido ha hecho en los círculos cinéfilos es el cambio en la silla de dirección para la familia de superhéroes favorita de Pixar. Brad Bird, el arquitecto original de la saga, dará un paso al costado en la dirección (aunque se mantiene como guionista y productor ejecutivo) para cederle el mando a Peter Sohn.
Sohn, que viene de demostrar su sensibilidad visual y narrativa en Elemental, tiene el listón altísimo: las dos entregas anteriores de Los Increíbles acumularon unos 1.900 millones de dólares. Aunque Disney guarda bajo siete llaves el argumento de esta tercera parte, la gran incógnita es si volveremos a escuchar a las voces icónicas de Craig T. Nelson (Bob), Holly Hunter (Helen) y el incombustible Samuel L. Jackson (Frozono).
Ohana significa… ¿recaudación récord?
Por el lado de Hawái, Disney busca capitalizar el renacimiento de la marca tras el éxito masivo de la versión live-action de 2025, que contra todo pronóstico superó la barrera de los mil millones de dólares.
Para la secuela, Lilo & Stitch 2, la empresa ha jugado una carta de autenticidad para calmar a los puristas: el regreso de Chris Sanders. No solo estará involucrado en el guion, sino que volverá a prestar su inconfundible voz a Stitch. Es un movimiento inteligente para mantener el espíritu de la película original de 2002 mientras expanden este universo que, recientemente, demostró que su potencial en cines es mucho mayor que el que se preveía para plataformas digitales.
La “Secuelitis” como modelo de negocio
El calendario de Disney para los próximos años parece un “Greatest Hits”. Además de estos anuncios, la hoja de ruta incluye:
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Toy Story 5: El regreso de los juguetes que se niegan a jubilarse.
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Live-actions: Nuevas versiones de Moana y Enredados.
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Coco 2: La esperada continuación del fenómeno cultural de 2017.
Este flujo constante de títulos responde a lo que analistas como Daniel Chong definen como “sostenibilidad basada en la IP”. Si bien existe una crítica recurrente sobre la falta de ideas originales en Hollywood, los números dicen lo contrario: el público sigue votando con la billetera a favor de las historias conocidas. Disney simplemente está dándole al mundo lo que pide, asegurándose de que, al menos hasta 2030, el trono de la taquilla tenga orejas de ratón.