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Bienvenidos al club de los cincuenta: ‘Vought Rising’ enciende los motores con su primer avance corporativo
Prime Video viaja al pasado para desenterrar los trapos sucios de la corporación en una precuela tipo 'noir' sádico, liderada por Jensen Ackles y Aya Cash.
Si pensaban que el universo de The Boys ya había mostrado todas sus cartas de cinismo y violencia, agarren sus billeteras. Prime Video acaba de lanzar el primer adelanto oficial de Vought Rising, el esperado spin-off que promete ponernos nostálgicos de la peor manera posible. La serie se traslada directo a la década de 1950 para desarmar desde los cimientos el origen de la todopoderosa corporación Vought. ¿Los platos fuertes del show? Dos viejos conocidos de la casa que se mueren por volver al ruedo: Soldier Boy (Jensen Ackles) y Stormfront (Aya Cash), las dos piezas históricas fundamentales de la franquicia creada por Eric Kripke que están listas para mostrarnos cómo empezó este negocio de fabricar falsos dioses.
El adelanto nos regala una versión rejuvenecida de Soldier Boy, un tipo que en ese momento estaba desesperado por ganarse su lugar como el héroe americano definitivo. En una de las secuencias más comentadas, el personaje se acerca a un pelotón de Supes de la vieja escuela integrado por Private Angel (Elizabeth Posey), Bombsight (Mason Dye) y Torpedo (Will Hochman) con una frase que destila esa falsa ingenuidad militar: “Si están trabajando en algo, quizá podría ayudar. Quiero luchar por la bandera. Quiero ser un héroe”. La respuesta, fría y corporativa, llega por cuenta de una joven Clara Vought (la futura Stormfront): “Existe un futuro más brillante. Solo tenemos que tomarlo”.
Sangre, conspiraciones y el lado B de la década dorada
Lo interesante para los seguidores del lore es que Vought Rising planta bandera en una época de transición cultural brutal. Según el propio Eric Kripke, el ADN de la serie madre se mantiene intacto, pero con un envoltorio estético diferente. “Es irreverente y gráfica, como siempre”, le confesó el creativo a The Hollywood Reporter. “Pero esta vez le metimos un tono de misterio tipo noir encantador… Hay detectives de gabardina, giros de guion inesperados y un asesinato inicial que termina destapando una conspiración masiva”.
Kripke también dejó en claro que querían alejarse de la típica postal limpia e idealizada que Hollywood suele vender de los años 50. “Buscábamos una versión sucia y sórdida. La mayoría de los recuerdos de esa era vienen de películas muy pulcras. Incluso L.A. Confidential, que me fascina, se ve bastante limpia. Nosotros nos metimos en el submundo: fumaderos de heroína, bares gay clandestinos y toda esa cultura popular oculta. Explorar ese barro fue un verdadero placer”.
Por supuesto, la marca registrada de la franquicia no se iba a perder en el viaje temporal: la sátira política y social sigue teniendo los dientes bien afilados. “La historia es un círculo perfecto”, disparó Kripke. “Mucho de lo que pasaba en los 50 es lo mismo que discutimos hoy en los noticieros: la religión usada como un arma de control y los medios de comunicación mirándose el ombligo de manera egocéntrica. Los blancos de nuestra crítica son exactamente los mismos, solo que acá vas a ver dónde se inventó el manual”.
El Big Bang del mundo moderno y un “Supe” en su salsa
El salto temporal a los años 50 no fue una ocurrencia al azar; fue una propuesta del showrunner Paul Grellong que Kripke catalogó de brillante: “Fue una jugada muy inteligente. Esa década fue el laboratorio donde Estados Unidos definió los siguientes 100 años de la historia mundial. Es el momento exacto en que la televisión y la publicidad —inventos nuevitos para la época— se meten en el living de las casas. Básicamente, es el origen del mundo hiperconectado y consumista en el que vivimos hoy”.
Para sacar adelante este proyecto, la serie armó un elenco coral potente que incluye a Mason Dye, Will Hochman, KiKi Layne, Jorden Myrie, Nicolo Pasetti, Elizabeth Posey, Ricky Staffieri y Brian J. Smith. Un dato clave para el fandom es que tanto Jensen Ackles como Aya Cash no solo ponen la cara, sino que también firmaron como productores de la serie. En los escritorios ejecutivos, los sospechosos de siempre cuidan la propiedad intelectual: Seth Rogen, Evan Goldberg, James Weaver, Neal H. Moritz y el creador del cómic original, Garth Ennis, figuran en los créditos bajo el paraguas de Sony Pictures Television y Amazon MGM Studios.
En una charla con Entertainment Tonight, el propio Jensen Ackles tiró un cable a tierra sobre las expectativas: “Se va a sentir como un show completamente distinto, aunque comparta el mismo corazón y los cimientos de The Boys. En la serie principal, Soldier Boy es un tipo analógico completamente perdido en un mundo digital. Acá lo vamos a ver en su salsa, en su propia época, entendiendo exactamente qué fue lo que lo convirtió en ese monstruo roto”.
Las primeras imágenes del metraje ya prometen el combo completo de la franquicia: tubos de ensayo chorreando Compuesto V, espionaje corporativo y desmembramientos explícitos. La serie nos mostrará la dolorosa transición de estos jóvenes con superpoderes chocando de frente con la maquinaria de marketing de Vought. Con su estreno programado para el 2027 en Prime Video, la espera va a ser larga, pero el viaje a los orígenes del mal corporativo promete valer cada maldito segundo.