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¿Adiós, Gi-hun? El destino de El Juego del Calamar y la gran pregunta de la temporada 4

La serie surcoreana que dinamitó Netflix ha cerrado su arco narrativo principal con la tercera temporada. Aunque el creador insiste en que no hay planes para la T4, el apetito voraz de Netflix por spin-offs nos hace dudar...

17 de diciembre de 2025
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Corría 2021 cuando “El juego del calamar” (Squid Game) se convirtió no solo en la gallina de los huevos de oro de Netflix, sino en un verdadero fenómeno cultural. La creación de Hwang Dong-hyuk no solo pulverizó los récords de audiencia global, sino que marcó la pauta para la industria, convirtiéndose en la primera serie en un idioma no inglés en conquistar los prestigiosos Premios Emmy.

Sin embargo, a pesar de este éxito estratosférico que revolucionó el streaming, el propio director ha sido enfático: no existe un compromiso oficial para una cuarta temporada. La buena noticia (o la mala, según se mire) es que Dong-hyuk ha dejado abierta la puerta a una expansión del universo a través de algún spin-off o proyecto derivado.

La serie, que fue en su momento el motor de suscripciones y la reina de la retención, parece haber llegado a su clausura narrativa. Pero, ¡ojo! La escena final de la tercera temporada dejó un cliffhanger tan jugoso que sugiere un camino de expansión que, para sorpresa de nadie, podría llevarnos fuera de Corea del Sur.

El cierre de la trama y el viaje oscuro de Gi-hun

La temporada 3 fue el momento de la verdad para Seong Gi-hun (Lee Jung-jae). Según comentó el propio actor, su personaje atravesó una etapa de oscuridad profunda tras ver caer a casi todos sus aliados. Su misión inicial —destruir el juego y cazar a los organizadores— se complicó. A medida que avanzaba, Gi-hun se vio obligado a reflexionar sobre su propio papel dentro de ese sistema perverso que tanto luchaba por derribar.

El creador, Hwang Dong-hyuk, ha confirmado que la T3 se concibió específicamente para atar los cabos sueltos que dejó el final de la segunda parte, manteniendo viva esa crítica social y económica que hizo que la serie conectara con audiencias de todo el planeta.

El enfrentamiento final de Gi-hun fue la clave para la resolución de la trama central. Pero incluso con el cierre narrativo, queda la gran duda que martillea a Netflix: ¿se van a quedar tranquilos con el universo Squid Game simplemente cerrado?

El algoritmo del dinero: La estrategia Netflix

El dilema de El juego del calamar encaja perfectamente en el manual de estrategias de la plataforma. Cuando Netflix da con una Propiedad Intelectual (IP) que funciona globalmente, el objetivo no es solo cerrar la historia, sino maximizar el beneficio desarrollando contenidos derivados (spin-offs y precuelas) que mantengan al público enganchado.

Hemos visto esta jugada maestra antes:

  • ‘Queen Charlotte’ nació para expandir la sensualidad y el glamour de Bridgerton.
  • ‘Berlín’ se creó para aprovechar la popularidad del universo La casa de papel.

Esta táctica es una jugada doble ganadora: no solo diversifica la oferta de la plataforma, sino que optimiza la inversión inicial en la marca, generando nuevas fuentes de ingresos y, lo más importante, fidelizando suscriptores en un mercado feroz.

El lanzamiento de la tercera temporada coincidió con un momento de máxima tensión en la “Guerra del Streaming“, donde captar y retener suscriptores es la única métrica que importa. Squid Game demostró, más que cualquier otra serie, que las producciones no habladas en inglés pueden ser el motor de crecimiento global, gracias a la magia de los algoritmos de recomendación y una narrativa universal sobre la codicia y la desigualdad.

Aunque Hwang Dong-hyuk reitera su falta de planes para la T4 tradicional, su mención de un posible spin-off mantiene la esperanza de la comunidad viva. Si llega a concretarse, no solo sería una oportunidad narrativa de oro, sino una herramienta clave para que Netflix siga demostrando su músculo en el competitivo panorama del entretenimiento digital. El juego de la expansión, sin duda, recién comienza.